miércoles, 19 de diciembre de 2007

La espera.

Resulta que mañana por fin tengo la maldita prueba.

Todo el mundo me dice que no es nada, que no debo temerle y mucho menos pensar demasiado en el tema. Pero claro, es inevitable cuando te enfrentas a algo totalmente desconocido y además, no tiene pinta de ser muy agradable.

Será a las 16.30, ojalá no se retrase demasiado. La espera debe ser un infierno.

La preparación dicen que es lo peor, no sé, esa parte me tocará mañana a partir de las 8.00 de la mañana... ahora eso sí, me voy a quedar limpísima, por dentro y por fuera.

Lo que más me ha llamado la atención es efecto psicológico. Justo media hora después de comer un buen plato de pescaito e blanco, se me antoja un pastelito... la sensación del hambre me recorre y el pensamiento de una buena caña de chocolate, no desaparecía de mi cabeza. He conseguido ser más fuerte, y aún no he comido nada, aunque he de decir que ansío esa tortilla francesa que me toca dentro de unas horas.

Los resultados también me preocupa, lo que más, sin duda, pero confío en que no haya nada malo ahí dentro... seguro que no!

Mañana todo esto habrá terminado, y por la tarde estaré disfrutando de ese pastel de chocolate que tanto deseo!ñam...ñam...ñam...

No hay comentarios: