Estaba agotada, así que decidí llamar a Olga que me acogió en su camita de nuevo para dormir una siesta de casi 3 horas. Nos despertamos a las 20:00, muy cansadas. Aún así, decidimos ir en busca de los primeros caracoles del año. La pena que, entre una cosa y otra, llegamos al Kiki (bar famoso en Sevilla por servir los mejores caracoles de la ciudad) a las 23:30, así que, evidentemente, después de "sacarnos tarjeta roja" por llegar tarde, el camarero nos informó de que no les quedaba ni un solo caracolillo en la olla... hermana, tenemos que volver a intentarlo!
El caso es que la cosa se fue animando, nos pusimos guapetonas, y nos fuimos a la Alameda. Nos tomamos el primer "cubarol" (término inventado este mismo día unión de las dos palabras: caracol y cubatas) sentadas en la calle, luego Eureka, Jackson y Kafka.
Como siempre últimamente, de nuevo lo pasé genial. Fue una noche increíble en la que, cuando nos dimos cuenta, eran las 7 de la mañana. Bailamos, bebimos, nos reímos, conocimos gente, contamos chistes... y como no, me encantó compartirla contigo hermana-loky.
¿Repetimos?












1 comentario:
Hola, hola! Pues saltando de blog en blog ya ves, termine en el suyo srta...
Y eske en esto de las redes sociales, te pones a kaminar y te enkuentras de repente en la otra punta de España y kon gente genial...
pues nada, dejar un saludo desde Madrid y una invitación a visitar mi espacio, le sigo la pista srta, esta en mis Friends!
:)
un saluditoooo!
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